Un concierto de Hiru Hicho, con la voz de Róger Soria.

 

El principal éxito de este conjunto se lanzó al mercado en 2006: “Vida y salud”: “Porque cuando muera, qué voy a llevar, solito en la tumba me van a dejar. Es mi última voluntad que me toquen morenada junto a mi agrupación, los Hiru Hicho, que son tradición”, dice parte de la letra de ese tema.

Inicios

Como todos los inicios, hace 36 años, Hiru Hicho debió luchar arduamente para alcanzar el éxito y encontró su espacio al componer morenadas para fraternidades que no solo participan en la entrada del Gran Poder, sino en otras del aproximadamente centenar de festividades de este tipo que anualmente se celebran en el departamento de La Paz.

Su primer álbum, “Tiwanaku marka”, fue grabado en 1984 y contenía khaluyos y otros temas folklóricos de ritmo lento, pero que el grupo encontró su veta de las morenadas y los ch’utas.

“El pepino solterito”, “El cholero con suerte”, “Ay, amor”o “Ch’uta cholero” le dieron éxito en el son de los choleros, que alegraron los carnavales.

Sin embargo, su consagración llegó en 2006, cuando lanzó las morenadas “Vida y salud” y “Prisionero de tu amor”. En aquel tiempo, Soria aseguró que esas composiciones vendieron 50.000 copias.

Róger Soria, en una premiación en el antiguo Ministerio de Culturas.

 

A partir de ese momento, el grupo se caracterizó por ofrecer canciones con letras con contenido especial como “El Chapulín”, de 2015, morenada. “¿Por qué te crees tanto? Si es la plata de tu papito, ¿por qué te crees tanto con la plata de tu mamita? No te hagas al grande, pobre Chapulín”.

Otra de las morenadas de ese tipo es el “Cuento k’epi”, que caricaturiza a las personas mentirosas y chismosas.

Las fraternidades Rosas de Viacha, Los Fanáticos, Los Intocables, Los Siempre Vacunos y otros destacados grupos que animan el Gran Poder bailaron al ritmo de las interpretaciones de Róger Soria.

En 2005, cuando el grupo regresaba de ofrecer recitales en Perú, sufrió un grave accidente cerca de Tiwanaku, en el que uno de los integrantes del grupo perdió el dedo, aunque no dejó de hacer música y el hijo del artista quedó con una fractura de clavícula. A pesar de ese percance, el conjunto siguió adelante.

Adiós

El domingo 21 de junio, Hiru Hicho ofreció un concierto virtual, en el que, casi en forma premonitoria, Soria inició su tema emblemático al recitar “así la vida se acaba en un designio final…”

Poco antes, el viernes 22 de mayo, animó junto a otros grupos un concierto móvil organizado por la Alcaldía de La Paz, que recorrió por las principales calles de la sede de gobierno, en el que interpretó su composición “Para volver a vernos”.

No pudo ser porque contrajo posteriormente el coronavirus. En las horas precedentes, sus amigos y familiares iniciaron una campaña para que pueda alquilar un tanque de oxígeno, pues perdía la lucha contra el virus, cosa que sucedió en madrugada.

Se fue un icono de la música nacional. Queda su legado artístico. (la Razón)