El reencuentro virtual abrió el debate sobre los límites de la tecnología

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Una madre se reúne con su hija muerta hace 4 años gracias a un modelo 3D creado para un programa de televisión que pretendía explorar los recuerdos y qué le diríamos a un familiar fallecido.

El filósofo francés Jacques Derrida decía que “la pérdida es constitutiva a nuestra vida. Nunca tenemos nada ni a nadie de forma plena. El reto es vivir con los fantasmas”, explica Mar Rosàs, filósofa y coordinadora de investigación de la cátedra ETHOS Ramon Llull.

Por otro lado, nuestra sociedad occidental y globalizada “ha desculturalizado la muerte. Nos hemos quedado sin rituales a su alrededor –incluido el duelo– y no los hemos sustituido por otros”, dice Montserrat Esquerda, directora del Institut Borja de Bioètica de la URL.

Relación con la muerte: Nuestra sociedad ha desculturizado la muerte y nos hemos quedado sin rituales a su alrededor” 

Y tenemos una mala relación con la muerte. “Hace 150 años cualquier niño había visto morir a otro niño. Ahora la escondemos”, dice Esquerda, y “la muerte tiene que ocupar su lugar”, añade Olga Herreropsicóloga de Blanquerna-URL, aunque “ni hablamos de ella en las escuelas”, opina Mireia Cabero, psicóloga que impulsa un proyecto en cultura emocional pública.

La pregunta es si, en estos tiempos en los que la usamos cada vez para más cosas, la tecnología también nos puede ayudar a lidiar con esos fantasmas y a formar parte de estos rituales asociados a la muerte y al duelo .

Ji-sung, emocionada, mientras acaricia la cara de la réplica virtual de su hija

Ji-sung, emocionada, mientras acaricia la cara de la réplica virtual de su hija (.)

 

Por ejemplo. Un programa de la televisión coreana, emitido recientemente en ese país, se centraba en la historia de una familia que, en 2016, había perdido a su hija Nayeon, de 7 años, –por sorpresa y de forma muy rápida– a causa un trastorno inmunedeficitario.

Los creadores del documental explicaron que su intención era intentar responder a preguntas como cuáles son los mejores recuerdos que tenemos de un ser querido fallecido, y qué le diríamos si pudiéramos reencontrarnos con él.

Contradicción: Las imágenes son entre emocionantes e inquietantes ante la emoción de una madre a la que se le da la oportunidad de reunirse con su hija

Prepararon un final entre sorprendente e inquietante para el programa. Gracias a técnicas de realidad virtual, y usando como modelo a la hermana pequeña de la niña fallecida, recrearon un modelo virtual en 3D de Nayeon, que era capaz de moverse e interactuar, e incluso de hablar.

En opinión de Cabero, “todos los preparativos ya debieron ser dolorosos, para esa familia que sabía que, de alguna manera, iba a rencontrarse con la niña”.

Dotaron a Ji-sung, su madre, de unas gafas de realidad virtual y de unos guantes táctiles, de modo que pudiera tener la sensación de que tocaba a su hija cuando interactuaba con el modelo virtual, en un plató con un croma.

Viendo las imágenes, habrá quien las encuentre “emocionantes y hasta sienta empatía”, dice Herrero, por el hecho de que la tecnología brinde una oportunidad a una madre que ha perdido a su hija de reunirse con ella una última vez.

Pero también habrá quien piense que son desgarradoras, especialmente cuando el documental muestra no lo que ve Ji-sung gracias a la realidad virtual, sino cómo acaricia literalmente el aire y habla con nadie.

La filmación se realizó en un plató con una croma y con el resto de miembros de la familia viéndolo todo entre bastidores

La filmación se realizó en un plató con una croma y con el resto de miembros de la familia viéndolo todo entre bastidores (.)

“La realidad virtual ayuda a que la personas conecten con sus emociones, las expresen, las transformen y acaben en paz”, dice Herrero. que añade que la realidad virtual “ya se usa en psicología con eficacia demostrada en aspectos como el tratamiento de la ansiedad y los trastornos alimentarios, y en principio no hay problema en usarla para el acompañamiento del duelo, siempre que se enfoque a que el paciente acepte la realidad de la pérdida”.

Pero esto último no tiene que ser necesariamente sencillo. Rosàs recuerda de nuevo a Derrida cuando este decía que “si el duelo se acaba, en el fondo, quiere decir que no se ha superado, porque hay pérdidas que no se superan nunca si lo que se ha perdido importaba de verdad”. Y qué importa más una madre que su hijo. Además, la realidad virtual eleva mucho más la percepción de realidad sobre algo muy doloroso”, opina Cabero.

Dolor: El avatar le pregunta a la madre si la ha echado de menos y esta responde: “Todo el tiempo”, entre sollozos

Sólo ver aparecer a su Nayeon, Ji-sung –que lleva un colgante en el que guarda las cenizas de la niña– rompe a llorar y le dice: “Oh, preciosa. Cuánto te he echado de menos!”. En otro momento, la Nayeon virtual le pregunta a su madre dónde ha estado y si ha pensado en ella, a lo que la madre contesta: “Todo el tiempo”, entre sollozos.

“Habría que saber cómo, con qué propósito y con qué finalidad se ha hecho” este experimento, dice Esquerda. “Si ha habido un acompañamiento profesional, puede ser el equivalente a técnicas terapéuticas que se usan para superar el duelo como las cartas de despedida o la silla vacía, que se usan para poder despedirse de un ser querido, y poder decirle todo aquello que sienta que le quedó pendiente, aunque sepa que el otro ni va a recibir la carta ni lo va a escuchar”, añade esta experta.

Un mundo de fantasía: La realidad virtual boicotea el duelo porque crea la fantasía de que los otros siempre están”.  Filósofa y coordinadora de investigación de la cátedra ETHOS Ramon Llull

Del otro lado, “revivir a alguien con este realismo puede ser una experiencia muy fuerte emocionalmente, y por tanto, si el objetivo es la pornografía sentimental, puede ser absolutamente contraproducente”, advierte Esquerda.

Cuando perdemos a un ser querido, todos guardamos recuerdos suyos. Grabaciones en vídeo o fotografías que repasamos de vez en cuando. Se puede pensar que la experiencia a la que se sometió Ji-sung, tampoco está tan alejada, pero “no es lo mismo, porque cuando miras una fotografía, sabes perfectamente que estás viendo sólo una imagen, mientras que aquí hay un gran impacto sensorial”, dice Esquerda. “Son tu cuerpo y todos tus sentidos lo que rememoran a la persona que ya no está”, dice Cabero.

Una imagen de Nayeon que falleció en 2016 a causa de una enfermedad inmunodeficitaria

Una imagen de Nayeon que falleció en 2016 a causa de una enfermedad.

“Cuando se ha superado el duelo, nadie necesita una máquina para recordar al otro. Eso sólo puede suceder si no se ha superado, y queremos que de alguna manera esa persona vuelva. Pero es confuso y sobre todo es un engaño, que genera tal borrachera sentimental, que tengo mis dudas de que no sea adictivo, porque sabes que lo puedes repetir otra vez”, añade esta psicóloga.

Para Rosàs, “el proceso de duelo o ayuda a superar la pérdida o lo boicotea. En principio, tiene que servir para despedirse y reconciliarse con el mundo y con nosotros mismos”, pero en esta caso “la realidad virtual, le da motivos a la madre para reafirmarse en la negación. Le dice que su hija está aquí, que está viva, que la puede tocar.

Le ayuda a crear la fantasía de que los otros están siempre, y esto es un boicot del duelo, porque crea en la madre la fantasía de que aún puede estar con su hija”. Al final es la presencia de una absencia lo que la consuela, pero “la muerte se acepta conviviendo con la ausencia”, explica Cabero.

Y es que a diferencia de otros entornos culturales, como en el judaísmo, “donde son más importantes el oído y el olfato, en la sociedad occidental los sentidos que se privilegian son la vista y el t acto”, añade esta filósofa.

Quizás nos cuesta entender que para recordar a alguien no necesitamos tanto realismo y “no entendemos que podemos estar cerca de alguien con la imaginación y con los recuerdos”, añade Rosàs.

 

Vínculo: Es bueno mantener el vínculo con la persona que ya no está, . aunque quizás no con este realismo”. OLGA HERREROPsicóloga en Blanquerna-URL

Ji-sung es, al principio, reticente a tocar la mano de su hija hasta que esta le pide que lo haga. Más tarde, la niña le regala una flor a su madre mientras le dice: “Mami, te da cuenta de que ya no estoy enferma, ¿verdad?”. Todo esto mientras el padre y los otros hijos contemplan la escena, entre bambalinas, hechos un mar de lágrimas.

“Quizás a esa madre le faltó darle un último abrazo y un último beso a su hija, pero si sólo es una repetición de algo que ya vivió no vale la pena”, dice Esquerda.

Por otro lado, y tal como explica Olga Herrero, hace años para superar el duelo, en psicología clínica, “se entendía que lo mejor para aceptar la pérdida era lo que se conocía como let it go, el dejar marchar a esa persona. Ahora se aborda desde la perspectiva de que, a pesar de que haya que aceptar la realidad de la pérdida, es bueno mantener el vínculo (continuing bonds), y se cree puede ser mejor seguir teniendo diálogos con aquella persona, aunque quizás no con este realismo”, dice Esquerda.

La madre interactúa con su hija como si está estuviera viva y no fuera un avatar

La madre interactúa con su hija como si está estuviera viva y no fuera un avatar (.)

“Mantener el vínculo no es patológico, lo que sí puede ser problemático es la forma en la que lo revivimos. Aceptar la realidad de la pérdida

Freud diferencia entre duelo y melancolía. En el duelo el mundo pierde el sentido y hasta que no se consigue poner la libido en otro objecto no lo recupera. “La melancolía es patológica porque no es el mundo el que pierde sentido, sino que somos nosotros mismos los que los perdemos”, explica Rosàs.

El experimento termina con Nayeon diciéndole a su madre que está cansada y que se quiere ir a dormir. Ji-sung, la acuesta y se despide de ella. A nadie escapa el simbolismo entre la enfermedad, la muerte, y esta escena. “Es un relato muy pensado, pero contradictorio. Se ha hecho una teatralización del trauma y esto psicológicamente puede ayudar a la madre, pero hacía dos minutos, las dos habían celebrado el cumpleaños de la niña juntas”, dice Rosàs.

Tanto Herrero como Esquerda concluyen que “la tecnología por sí misma no es buena ni maladepende del uso que hagamos, y que no hay que cerrarse a estudiar científicamente la posible aplicación de la realidad virtual en el acompañamiento del duelo”.

“Personalmente, me preocupa qué es lo que le pasó a esa madre cuando todo hubo acabado y se sacó las gafas. Es muy probable que se sintiera emocionalmente devastada”, acaba Mireia Cabero. Ji-sung acababa de perder a Nayeon por segunda vez.

(La Vanguardia)