Delegación argentina en Bolivia corroboró “delitos de lesa humanidad”

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El detalle de las conclusiones finales del grupo sobre el gobierno de facto.

El equipo multidisciplinario de la delegación argentina en Bolivia denunció, en base a pruebas y testimonios recogidos los últimos días, que el gobierno de facto está cometiendo “delitos de lesa humanidad” desde la asunción de Jeanine Áñez.

En una conferencia de prensa, y a pesar de las amenazas del ministro Arturo Murillo , los integrantes presentaron las conclusiones de su accidentada visita al país andino. La delegación habló de “violaciones sistemáticas a los derechos humanos” tras haber corroborado delitos tales como la “desaparición forzosa de personas”, “situaciones de tortura en espacios públicos”, “violaciones y delitos sexuales” y “falta de garantías procesales para los detenidos”, entre otros crímenes que dan cuenta de “la situación de terror” con la que se encontraron allí.

La delegación dijo contar con material probatorio del “apoyo explícito” de países extranjeros en el Golpe de Estado que derrocó a Evo Morales. “Tenemos testimonios sobre múltiples contactos de funcionarios extranjeros con actores claves del golpe, particularmente con Fernando Camacho”, subrayaron al detallar en qué contexto particular se desencadenaron las violaciones a los derechos humanos.

“Hemos constatado que el sistema represivo montado por el gobierno de facto ha causado decenas de muertos, centenares de detenciones arbitrarias, millares de heridos, innumerables casos de apremios, de torturas, de violaciones y otros delitos contra la integridad física, psíquica y sexual de las víctimas, que son hombres, mujeres, niños, ancianos e integrantes de colectivos”, puntualizaron.

El grupo interdisciplinario hizo especial hincapié también en “las masacres coordinadas contra la población civil”, al referirse específicamente al ataque represivo en Senkata, cuando militares abrieron fuego en una planta de combustibles.

Delegación argentina en Bolivia

Asimismo, el texto remarca que “la delegación no pudo realizar la totalidad de las actividades programadas por las amenazas explícitas del Ministro de Gobierno (de facto) Arturo Murillo y el accionar de grupos de choque civiles”.

En este marco, el informe detalla 12 puntos que ponen de manifiesto la grave situación que atraviesa la nación del altiplano.

Los 12 datos que muestran la tragedia boliviana

* Desde que las fuerzas golpistas tomaron el poder en Bolivia se produjeron al menos dos masacres contra la población civil y ocurrieron en la localidad de Sacaba (en el estado de Cochabamba) y Senkata (en Ciudad del Alto).

* Se registraron casos de desaparición forzada de personas. La delegación puntualizó sobre este tema que el dato se alimenta con “una cantidad importante de personas que se suponen detenidas en dependencias estatales pero cuyos familiares no han podido contactarlas y sobre quienes el gobierno de facto no ha facilitado información respecto de su paradero”.

* Hay torturas y numerosas denuncias de delitos sexuales, incluyendo casos de abuso de cuerpos sin vida de las víctimas de la represión, “propiciados por integrantes de las fuerzas armadas y de seguridad”, según el documento.

* También se denunció la puesta en prácticca de “métodos de amedrantamiento que incluyeron la destrucción de viviendas particulares, incendios, destrucción de viviendas familiares, humillación pública y linchamientos” contra gobernantes, legisladores, funcionarios y hasta familiares de ellos (entre quienes se contaron virulentos ataques contra la familia de Evo Morales).

* Se produce día a día una persecución selectiva de dirigentes de movimientos sociales

* Listas negras. Dirigentes políticos y sociales cercanos al partido MAS, de Evo Morales, son perseguidos y censurados en los medios de comunicación. Desde el mismo gobierno se anunció, incluso, que se publicaría el nombre de quienes el gobierno de facto califica como “subversivos”.

* La represión a las manifestaciones públicas es salvaje y produjo decenas de muertos.

* La libertad de prensa fue reducida desde el golpe de forma “manifiesta”.

* Se promueve el racismo y los discursos de odio “por parte de representantes del gobierno de facto, para descalificar a dirigentes opositores y de movimientos sociales”.

* Se lleva adelante una negación sistemática de salvoconductos para persecuciones políticas que generaron hasta pedidos de refugio en países cercanos, tal como sucedió como es de conocimiento mundial por el propio presidente depuesto Evo Morales.

* Según el documento de la delegación argentina, el Poder Judicial “se encuentra sometido al gobierno de facto”. En ese marco, “víctimas y familiares fueron coaccionados para cambiar sus declaraciones, incluso en los hospitales como condición para poder ser atendidos”.

* Hay un constante hostigamiento policial y parapolicial a delegaciones internacionales de derechos humanos, incluyendo operaciones de espionaje y escuchas ilegales. “En particular, nuestra delegación fue retenida en el aeropuerto de Santa Cruz de la Sierra, donde fue separada del resto de los pasajeros y sometida un interrogatorio en un lugar aislado, con presencia policial y militar, en una práctica totalmente inusual respecto de los controles migratorios habituales”, puntualizaron los argentinos que estudiaron la situación.

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